No sabes quién entra
Enseñar el piso a quien llama por teléfono y firmar con un nombre en un papel deja muy poco rastro. Aquí todo el que reserva una visita tiene cuenta, nombre, email y teléfono, y quien firma aporta su DNI por las dos caras.
Nadie visita tu vivienda sin decir antes quién es, y nadie firma sin acreditar su identidad. El contrato sale conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos, firmado electrónicamente por las dos partes y con copia sellada para cada uno.
Quiero alquilar así| Identidad del inquilino | DNI verificado |
| Contrato conforme a la LAU | 27 cláusulas |
| Referencia catastral | En el contrato |
| Firma electrónica | Con fecha e IP |
| Cuenta de cobro | Por escrito |
| Documentación | Archivada |
Y casi todos se podrían haber evitado con un contrato hecho como es debido.
Enseñar el piso a quien llama por teléfono y firmar con un nombre en un papel deja muy poco rastro. Aquí todo el que reserva una visita tiene cuenta, nombre, email y teléfono, y quien firma aporta su DNI por las dos caras.
Los contratos que circulan por internet se quedan cortos justo donde importa: prórrogas, desistimiento, demora, fianza o tanteo. El nuestro son ocho páginas de articulado completo.
Un papel firmado a mano no dice cuándo se firmó ni quién lo hizo. La firma electrónica registra fecha, hora y dirección IP de cada parte, y esa constancia acompaña al documento.
Publicar una vivienda vacía con su dirección en un portal es avisar de que está vacía. Aquí tu vivienda no aparece en ningún buscador ni catálogo.
Quién paga el agua, la luz o la comunidad acaba siendo motivo de discusión. En el contrato está repartido por escrito desde el primer día.
La cuenta donde se ingresa la renta figura en el contrato, y cambiarla exige comunicación fehaciente con quince días de antelación.
Cuéntanos dónde está y cuándo se puede enseñar. Nosotros organizamos las visitas, identificamos a quien va a verlo y preparamos el contrato para que solo tengas que firmar.
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